El Eco del Silencio

Hay lugares que seguimos habitando incluso después de marcharnos. El Eco del Silencio nace de ese vínculo con el territorio. Entre las cumbres de Monte Pavón, en Gran Canaria, la niebla, el viento y la humedad construyen un paisaje que no se impone: se escucha. La figura femenina aparece como parte de ese entorno, suspendida entre la presencia y el recuerdo.

Modelo entre la niebla de Monte Pavón durante el editorial El Eco del Silencio.
Modelo en un paisaje abierto de Monte Pavón durante el editorial El Eco del Silencio. Modelo recostada sobre una alfombra en un paisaje natural durante el editorial El Eco del Silencio. Detalle de las botas de la modelo con flores colocadas entre ellas sobre un campo verde.

A lo largo del recorrido, una silla, una alfombra y un ramo de flores aparecen en el paisaje, trasladando la idea de hogar al territorio. El viaje concluye en Agaete, donde la montaña da paso a la arquitectura blanca y al horizonte del mar.

Primer plano de la modelo en un paisaje abierto durante el editorial El Eco del Silencio.
Editorial fashion portrait with sculptural styling and minimal composition

Inspiración y créditos

El blanco de las prendas, los tejidos naturales y las referencias a la indumentaria tradicional acompañan esa transición entre memoria y presente. Más que una propuesta estética, El Eco del Silencio plantea una forma de entender la moda como un lenguaje ligado al territorio. Vestir también puede ser una manera de habitar un lugar.

Fotografía: Leodegario López.
Modelo: Erika Quesada.
Dirección de arte y estilismo: Myrian Marrero.
Dirección de arte y estilismo: Leticia Luis.
Peluqería, Maquillaje y Directora de Contenido: Haridian Godoy.
Agencia de modelos: The Road Models.
Localización: Canarias, España.